Preboda de Iratxe y Endika: Un buen regalo de boda

publicado a la‎(s)‎ 9 sept. 2013 12:19 por Iñigo Escalante   [ actualizado el 1 mar. 2014 4:44 ]

Hace unas semanas pasada tuve la suerte de ser contactado por una chica que tras visitar mi web www.inigoescalante.com se le había ocurrido regalar a una de sus mejores amigas un reportaje fotográfico.



(Fijaos en el reflejo) 


Resulta que su amiga se iba a casar por lo civil con su novio de toda la vida, pero querían hacerlo de una manera discreta un lunes, e irse de luna de miel al día siguiente. Todo este tema de las lunes de miel siempre me da muchísima envidia, por cierto.


Todo fue bastante deprisa, por que me contacto a principios de semana y la sesión era para ese mismo sábado. En seguida le dije que si por que me pareció una sorpresa bien bonita y me apetecía un reportaje en exteriores de este tipo.



Pero no las teníamos todas con nosotros con el tiempo, ya se sabe lo que pasa en Bilbao, que puedes tener 4 estaciones en el mismo día. 


Además, yo había tenido una experiencia parecida el mes anterior con otro reportaje de exteriores que tuvimos que cancelar varios fines de semana debido a la lluvia y ya tenia la lección aprendida. Al final, tuvimos suerte porque pudimos realizar un reportaje de estudio (por que al final acabo lloviendo) y otro de exteriores (por que para nuestra sorpresa acabó saliendo el sol y teníamos buena luz).



Quedamos en que yo la llamaba ese sábado a mediodía y en función del tiempo decidíamos: si íbamos a estudio, a algún interior como la nueva pérgola de Bilbao, o si no llovía lo hacíamos en exteriores por Bilbao. Que esté nublado para una sesión de exteriores con flashes puede ser hasta bueno si sabes subexponer el cielo y ademas no te tienes que preocupar de las sombras ya que la luz es muy difusa y la exposicion se suele mantener constante lo cual te quita problemas.



Quedamos para empezar en la zona del palacio de Euskalduna en Bilbao para ir acercándonos por la ría hasta el museo Guggemheim que es una de las zonas más fotogénicas de Bilbao. Además tenia yo una zona en mente donde sabia que iban  salir las mejores fotos y lo quería dejar para el final. Asi fué. :)


Allí estábamos esperando mi ayudante y yo, cuando llegaron las amigas y la homenajeada.

Me presenté y le expliqué  cual era la razón de que estuviéramos allí con todo el equipo y en que consistía el regalo. Para mi suerte con una sonrisa me dijo que se apuntaba y que le gustaba mucho la idea. Pues adelante !!!


Así fuimos empezando a hacer las fotos del reportaje intercalando fotos de ella en solitario en las que iba posando cada vez más y mejor por cierto, con otras de ella con sus amigas, que se habían currando el regalo y la sorpresa y también se merecían, como no, participar y tener un recuerdo tan especial.



Pude hablar mucho con ella, sobre todo de la luna de miel por que yo había estado hace unos años por las zonas por donde iban a pasar y algún consejito le pude dar aunque lo tenían muy bien atado y seguro que ahora lo están disfrutando un montón. Si la envidia fuera dinero seria muchi-millonario como el Tío Gilito.


Lo que ella no sabía, era que, a mitad de sesión se nos iba a incorporar su futuro marido. 



Era otra de las sorpresas que le esperaban ese día. Ella pensaba que él estaba con sus amigos de despedida igual que ella, pero él saco tiempo y se escapó, así que pude hacerles el reportaje que se merecían tener.


Los dos decían que no eran fotogénicos, pero no era verdad. Eran personas muy alegres, que se notaba que estaban muy felices e ilusionado y sobre todo se notaba ese brillo especial que tienen las novias.



No solo lo pase bien con ellos, sino que también con sus amigas, que también estaban siempre dispuestas a entrar en las fotos y hacer un poco el gamberro. 


Al final, debido al día nublado y a los brillos naturales que nos daban las placas de titanio del museo Guggemheim teníamos una luz tan increíble que decidí dejar de usar el flash por que la luz natural es el mejor complemento que los fotógrafos podemos usar.



(Fijaos en el reflejo) 


Así entre risas y buenas fotos fuimos llegando al final de esta sesión.


Fue un placer para mí encontrarme con esta pareja y sus amigas. Fue muy fácil trabajar con todos ellos y sobre todo muy divertido para todos. Es de estas experiencias que acaban con muy buen sabor de boca (a pesar que no conseguí que me llevaran con ellos de luna de miel...)



Así que, ya sabéis, si estáis pensando en que regalo hacerle a un amigo, a una amiga o a una pareja, ya sea un reportaje en exteriores, en interior, en estudio, fotos de un recién nacido, fotos de familia, fotos de moda… pensad en mi. Juntos podemos pasarlo bien y hacer unas buenas fotos.



Hasta la próxima.


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